Vrag / Harcom (Hungría – 2021)

Vrag / Harcom (Hungría – 2021)

El húngaro Roland Neubauer es el responsable tras Vrag, proyecto en solitario, que nos trae un black metal crudo que nos recuerda el antiguo sonido de los noventa, con Burzum como una de sus grandes influencias, según comentó en una entrevista. 

Roland también es parte de las bandas Frozen Wreath y Witcher, esta última inspirada en los relatos del polaco Andrzej Sapkowski. Con tres bandas a cuestas decidió fundar el sello, Filosofem Records (Burzum a la vista), desde donde distribuye el trabajo de estas tres agrupaciones. Claramente estamos frente a uno de los grandes talentos de la escena black metal de Europa del este.

El último trabajo de Vrag (Enemigo en Ruso) se llama Harcom (Mi Lucha en Húngaro y desconozco si tiene relación con cierto libro) e incluye cinco cortes densos y depresivos, donde los blast beat son escasos, pero los riff y las melodías dominan la producción.

Temas largos de alrededor de ocho minutos cada uno, algo impensado en la actual industria musical, pero un placer para los iniciados y fanáticos de bandas como Nargaroth o Nocturnal Depression. Cada tema puede ser escuchado en forma solitaria ya que no es un disco conceptual, pero funciona bien como una sola gran obra dada la progresión de los temas, incluso al final con un tema llamado “Búcsúzom a némaságtól” que significa “I Say Goodbye To Silence”.

Honestamente, si estás buscando algo original y novedoso, esta no es la opción, por supuesto eso no está mal y creo que lo importante para Roland es mostrar su propia visión de la música que le gusta y pasar un rato agradable componiendo y grabando. Hay que reconocer que producir un disco hasta tenerlo en formato físico es un gran esfuerzo, considerando que él como muchos otros músicos lo hacen en sus ratos libres. Es un disco muy de la escuela Burzum, no es el más agresivo de los discos black metal (incluye partes agresivas pero no es la regla), tampoco es el más crudo (low-fi), tomando como ejemplo “Nattens Madrigal” de Ulver. Tampoco tiene el sonido más limpio como algunas bandas más contemporáneas. También hay melodías entre los riff para dar variedad como el tema “Az én keresztem” (My Cross) cuyas notas claramente tomó prestadas de “My friend of misery” de Metallica y que quedan perfectas en un álbum como este. Además encuentro que coquetea bastante con sonidos atmosféricos sin caer de lleno en esa clasificación.

Esperamos entonces los próximos trabajos de este interesante músico, productor, vendedor de discos, etc que le hace un gran favor a la escena metalera mundial.